Narayanan Krishnan, el chef del pueblo

“La compasión siempre será la mayor forma de amor”.Santa Teresa de Calcuta

Con menos de 20 años, Narayanan Krishnan trabajaba como chef en uno de los hoteles de lujo de la cadena Taj en la India. Su desempeño culinario era tan alto que una cadena suiza lo contrató para dirigir sus restaurantes.


Pero en pleno proceso de mudanza, Krishnan vio en Madurai (su ciudad natal) como un hombre en la calle comía de la basura. Aquel hecho lo trastocó y enseguida le compró un plato de comida que aquel hombre devoró en segundos. Esta experiencia cambiaría su vida, en ese momento se dio cuenta que alimentar a los más necesitados era lo que realmente quería hacer por el resto de su vida. Renunció al trabajo que le ofrecían en Suiza y con sus ahorros rentó un lugar para instalar una cocina y él mismo se encargaba de preparar la comida y distribuirla en su comunidad. Poco a poco la voz se fue corriendo y se sumaron voluntarios.


“Para mí todos somos iguales. Todo ser humano merece recibir ayuda. Personalmente creo que somos responsables de dar algo a cambio a la sociedad”, dijo en una ocasión, asegurando que no veía raza, religión o género a la hora de dar un plato de comida. Con el paso del tiempo logró construir un lugar, no solo para dar comida sino también un techo para dormir y hasta asistencia médica básica.


Aunque ya no lleva el estilo de vida cómodo de hace 15 años, Narayanan asegura que es muy feliz porque encontró su pasión y disfruta de su “trabajo”. Y es que, para él, dándole de comer a otros logró también alimentar su corazón.

Y tú…

¿Cómo ayudas o ayudarías a los más necesitados?

Pídeselo a Dios…

“Dios nuestro,

gracias por lo que tenemos,

aquellas situaciones

danos un corazón pasivo

para ayudar

a los más necesitados».

Amén.

CCCXV
Dirección de Pastoral

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