JULIO

oro

El oro

¿Qué más te falta?

“Guiarse por nuestros deseos nos puede costar mucho”.

25/07/2018

Había una vez un hombre que ansiaba tener una pieza de oro más que nada en la vida. Un día, se vistió de gala y fue al mercado a buscar al comerciante. Al verlo, cogió una de sus piezas y salió corriendo sin pagarla.

Cuando lo atraparon, le preguntaron por qué había robado la pieza de oro delante de tanta gente, cuando estaba claro que le atraparían. El hombre contestó que estaba tan cegado por el oro que para él no había nadie más alrededor.

Y el comerciante contestó: “la codicia a veces no nos deja ver más allá y destruye nuestras relaciones, al impulsarnos a hacer cosas incorrectas” y perdonó al ladrón invitándolo a no cometer este acto nuevamente.

         Y tú…

¿Cómo te das cuentas que la codicia esta cegándote?

Pídeselo a Dios…

“Dios nuestro,

ayúdanos a tener un corazón

que aprecie el brillo de las personas y no de las cosas”.

Amén

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