MARZO

El ángel de los leprosos

¿Te atreves ayudar a los leprosos?

“Al final no hice nada más que mi deber: ayudar a los demás”.

21/ Marzo/2018

Gaetano Nicosia nació en San Giovanni la punta (Italia) el 3 de abril de 1915. Perdió a su padre en la guerra cuando tenía tres años.

Llega a Hong Kong en 1935, años antes, algunos de sus compañeros del noviciado habían dado la vida en cárceles comunistas chinas. El maestro de novicios quería que volviese a su patria. Gaetano se encomendó a su superior. “Acudí a él en lágrimas, para evitar ser repatriado. Me miro, me escucho, y tuvo confianza en mí”.

Fue ordenado sacerdote en 1946. Su vida lo ofreció en una isla remota de Coloane (Macao), en una colonia de leprosos abandonada por todos. En 1963, el P. Gaetano  pidió ser enviado allí.  Había hombres y mujeres, e incluso niños. Hubo casos continuos de violencia y suicidio entre ellos, y el primer reto fue vencer el miedo de contagiarse. Las casas fueron restauradas, se suministró agua potable, electricidad y se ofreció atención médica, y como fruto muchos leprosos sanaron.  También se construyó una granja y un taller de varios oficios.

El P. Gaetano vivió 48 años con ellos, trayendo dignidad, bienestar y salud. “Antes era un infierno” dijo un leproso, “ahora es un cielo, el P. Gaetano es nuestro Ángel”. Murió a los 102 años de edad.

Y tú…

¿Cómo ayudas a los demás para hacer de tu entono un paraíso?

Pídeselo a Dios…

“Dios nuestro, dirige nuestro espíritu

en preservar el bien y el amor en los necesitados”.

Amén

El vaso de agua

¿Soltar o seguir sufriendo?

“Vive en armonía pero primero ve liberándote de las preocupaciones”.

14/ Marzo/2018

En una sesión grupal, la psicóloga en un momento dado levantó un vaso de agua. Cuando todos esperaban oír la pregunta: “¿Está el vaso medio lleno o medio vacío?”, ella en lugar de esto preguntó:

– ¿Cuánto pesa este vaso? Las respuestas de los componentes del grupo variaron entre 200 y 250 gramos.

Pero la psicóloga respondió:

– El peso absoluto no es importante, sino el percibido, porque dependerá de cuánto tiempo sostengo el vaso:

Si lo sostengo durante 1 minuto, no es problema.  Si lo sostengo 1 hora, me dolerá el brazo. Si lo sostengo 1 día, mi brazo se entumecerá y paralizará.

El vaso no cambia, pero cuanto más tiempo lo sujeto, más pesado y más difícil de soportar se vuelve.

Después continuó diciendo:

– Las preocupaciones son como el vaso de agua. Si piensas en ellas un rato, no pasa nada. Si piensas en ellas un poco más empiezan a doler y si piensas en ellas todo el día, acabas sintiéndote paralizado e incapaz de hacer nada.

¡Hay que acordarse de soltar el vaso!

Y tú…

¿Cuáles son esas preocupaciones que necesitas soltar?   Pídeselo a Dios…

“Dios nuestro, concédenos la oportunidad

de despegarnos de la preocupaciones, y poder apreciar

lo esencial de la vida”.

Amén

El Hacha

¿Cortar o afilar?

“Ten presente el objetivo sin descuidar tus herramientas”.

07/ Marzo/2018

En cierta ocasión, un joven llegó a un campo de leñadores con el propósito de obtener trabajo. Habló con el responsable y éste, al ver el aspecto y la fortaleza de aquel joven, lo aceptó sin pensarlo y le dijo que podía empezar al día siguiente.

Durante su primer día en la montaña trabajó duramente y cortó muchos árboles. Pero el segundo día su producción no alcanzo al del primer día. Así que el tercer día se propuso mejorar su producción, desde el primer momento golpeaba a los arboles con fuerza, pero sólo alcanzo la mitad del primer día.

Cuando el leñador jefe se dio cuenta del escaso rendimiento del joven leñador, le preguntó:

-¿Cuándo fue la última vez que afilaste tu hacha?

El joven respondió:

-Realmente, no he tenido tiempo… He estado demasiado ocupado cortando árboles.

         Y tú…

¿Cuáles serán esas herramientas que tienes y has descuidado para llegar a tu objetivo?

Pídeselo a Dios…

“Dios nuestro, ayúdanos a llegar  a nuestros propósitos

sin descuidar las herramientas que pones en nuestro camino”.

Amén

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