Chiara: Alegría y luz en el dolor ¿Qué aprendes de la enfermedad?

“El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional.”Haruki Murakami

Chiara nació en Liguria, Italia, en 1971. Era una chica totalmente normal y apasionada por la vida: jugaba tenis, practicaba natación, salía a tomar café con sus amigos, escuchaba música pop y hasta le costó trabajo alguna materia en la escuela. No era una persona «fuera del mundo», sino una joven con los mismos retos y sueños que cualquiera, pero con un amor especial hacia Dios.

A los 16 años, mientras jugaba al tenis, sintió un dolor muy fuerte en el hombro. Tras varios estudios, los médicos le diagnosticaron una forma rara de cáncer de hueso. Su vida dio un giro de 180 grados: adiós al deporte, a las salidas con amigos y a sus planes de futuro.

En lugar de ceder a la amargura, Chiara tomó una decisión valiente. Decidió transformar su dolor en una oportunidad para amar y transmitir paz a quienes la visitaban en el hospital. De hecho, los propios médicos y enfermeros salían de su habitación impresionados por la energía positiva y la serenidad que contagiaba.

Su lema frente a las dificultades era simple: «Si tú lo quieres, Jesús, yo también lo quiero.»

Durante su enfermedad, cuando le preguntaban si sufría, ella sonreía y compartía su luz, razón por la cual le dieron el apodo de «Chiara Luce». Falleció en 1990, a poco de cumplir 19 años, dejando como últimas palabras a su madre: «Chao mamá, sé feliz, porque yo lo soy».

La vida no siempre sale como la planeamos. El testimonio de Chiara nos enseña que no podemos elegir todo lo que nos pasa, pero sí podemos elegir la actitud con la que lo enfrentamos.

Y tú…
¿Con qué actitud respondes cuando tienes un problema o una enfermedad?

Pídeselo a Dios…
Dios nuestro,
danos la fuerza
para afrontar las dificultades
con alegría y serenidad.
Amén.

CCCLXXVIII
Dirección de Pastoral

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