Diógenes y Alejandro Magno, ¿Cómo vivir feliz y pleno?

“Vivir también es jugar gozosamente de la vida y sus tropiezos para que nuestra existencia sea más significativa.”Andre Maurois

Alejandro Magno era un conquistador ambicioso. Sentía que el destino del universo dependía de sus batallas, sus creencias y su fama militar. Vivía tenso, corriendo de un lado a otro y buscando la gloria histórica.

Diógenes vivía en la plaza pública de Corinto dentro de una tinaja de arcilla. No poseía casi nada: un manto, un bastón y una bandeja para beber agua (que terminó tirando cuando vio a un niño beber con las manos). No le importaba impresionar a nadie ni figurar en los libros de historia.

Un día, el poderoso Alejandro Magno, rodeado de su ejército y su gran popularidad, se acercó a Diógenes mientras este tomaba sol. El emperador, admirado por la fama del filósofo, le dijo con soberbia: «Pide lo que quieras y te lo daré».

Diógenes, sin inmutarse ni sentir miedo o reverencia desmedida ante el hombre más poderoso del mundo, le contestó con calma: «Sí, solo te pido que te hagas un poco a un lado, porque me estás tapando el sol».

Cuentan que Alejandro, sorprendido por la absoluta ligereza y paz de aquel mendigo que no necesitaba gobernar el mundo para ser feliz, se quedó pensando y dijo: «Si no fuera Alejandro, me gustaría ser Diógenes».

Y tú…
¿Consideras que alguien o algo te está «tapando el sol» para vivir feliz? ¿Por qué?

Pídeselo a Dios…
Dios nuestro,
ayúdanos a darnos cuenta
que la vida es agradable,
y quitar aquello
que no nos deja
vivir felizmente.
Amén.

CCCLXXIX
Dirección de Pastoral

Deja un comentario