El amor nunca muere ¿Te atreverías a amar o ya amas a alguien con todo tu corazón?

“El amor, por tanto, es la fuente y el origen de todo bien, la mejor defensa, el camino que lleva al cielo.”San Fulgencio de Ruspe

Carl Gustav Jung, médico psiquiatra, psicólogo y ensayista suizo, hablaba del ave fénix como un símbolo de sacrificio y esperanza, capacidades para que, el ser humano se renueve, veamos por qué:

El fénix era un ave maravillosa, más grande que el águila. Cuenta la mitología, que sobrevolaba los desiertos de Arabia, cuando una noche desde gran altura vio en el cielo un gran fuego que consumía varias casas: era el campamento de unos pastores.

El fénix sintió que le había llegado el momento de sacrificarse en el fuego para ayudar a los habitantes a controlarlo. No sintió ni miedo ni tristeza, porque bien sabía que el sacrificio por amor no muere, sino que da esperanza.

Bajó solemne y majestuoso; se parecía a una enorme cruz. Voló y voló por el fuego, hasta que las llamas alcanzaron y quemaron sus plumas, el fénix se quemó mientras absorbía el fuego para controlarlo, y todo su cuerpo fue reducido a cenizas. Durante la noche el fuego se apagó.

Pero al despuntar el alba salió de la ceniza una pequeña chispa, la cual hizo llama, cobro la forma de un ave y remontó su vuelo por el cielo azul. Así el fénix había vuelto a vivir.

Y es que, “cuando uno muere por amor a los demás, el amor no puede morir para siempre”.

Y tú…
¿Qué tipos de «sacrificios» has realizado por amor a los demás?

Pídeselo a Dios…
Dios nuestro,
danos la capacidad de amar
y a no tener miedo
de compartirlo con los demás.
Amén.

CCCLXXX
Dirección de Pastoral

Deja un comentario